El Cristo de la
Salud de El Palmar recorrió las aguas de la
Albufera
Las Falleras Mayores de Valencia y sus Cortes de
Honor asistieron a esta tradicional celebración
Desde 1975 cada 4 de agosto los vecinos de El
Palmar y alrededores de la Ribera viven
intensamente una jornada vespertina donde la
devoción y el fervor se combinan para acudir en
romería a la imagen del Cristo de la Salud. La
parroquia de sita en la plaza de la Sequiota, se
convirtió un año más en el punto de encuentro de
cerca de 4.000 fieles que esperaron la salida de
la imagen.
Las Falleras Mayores de Valencia, Inmaculada
Escudero y Marta Reglero, junto con sus
respectivas Cortes de Honor, y la vicepresidenta
de la Junta Central Fallera, Begoña De la
Concepción, asistieron a esta tradicional
procesión. Tras recorrer las calles de esta
pedanía, los devotos se agolparon en el
embarcadero para ver la subida del Cristo a su
barca.
En esta edición participaron en la romería más
de 200 barcas de pescadores. Entre ellas, se
encontraba la de autoridades, tripulada entre
otros por Alfonso Grau, teniente alcalde de
Valencia y Vicente Dasí, alcalde pedáneo de El
Palmar. Nuestras máximas representantes
estuvieron acompañadas por las Falleras Mayores
de la comisión fallera de la población.
Los devotos congregados para tan singular
ocasión en sus respectivas embarcaciones,
acompañaron al santo hasta el Lluent de la
Albufera, lugar donde el párroco palmarista,
Pedro Bisbal, pronunció una homalía tras la cual
se bendijo las aguas y se cantaron los gozos del
Cristo.
Esta festividad se celebra desde que en el año
1974 la imagen Peregrina de la Virgen de los
Desamparados llegara por primera vez a El
Palmar. Los fieles y pescadores quisieron
llevarla a su habitual lugar de trabajo,
acomodándola de este modo en una barca y
paseándola por la Albufera.
Al año siguiente, los clavarios decidieron
realizar el mismo ritual con el Cristo de la
Salud, patrón de la isla, convirtiendo así esta
celebración en una cita obligada para todos los
fieles que año tras año acuden en mayor número
para participar en la romería.
El regreso del Cristo de la Salud, marcado por
el tono rojizo del atardecer sobre las aguas de
la Albufera, se vivió con la misma expectación
que su inicio. Las salves y la mascletà de
Caballer, anunciaron la llegada de la sagrada
imagen a las calles de El Palmar. Una cena
popular puso fin a esta agradable jornada
festiva que el municipio pescador de El Palmar
ofrece a sus vecinos y visitantes.