La
comisión fallera de “Benicadell-San Roque”,
perteneciente al sector de Benicalap, recuperó a
medianoche del sábado pasado, un año más, los
denominados cantos de 'mayos', coplas que eran entonadas
antiguamente para rondar a las mozas del lugar.
Tras
una cena de hermandad, en su casal fallero, y a los
postres de la misma, varios tunos, en los que estaba
incluido el padre de la niña Paula Martín Sierra-
Peidró, componente de la Corte de Honor, de la
Fallera Mayor Infantil de Valencia, sorprendieron
gratamente a todos los congregados en el local, con sus
alegres canciones, que fueron codeadas y aplaudidas, por
los mismos.
Luego,
y como marca la tradición se realizaría la tradicional
noche de ronda, visitando los domicilios, en este caso
de las falleras de la comisión, y como no, en este año
tan especial, también se cantó en honor a Paula, y el
resto de niñas de la Corte, y sus madres, en los
balcones de sus respectivos domicilios, también se
visitó, otros casales, por el camino.
Así,
se oyeron estos cánticos de amor, y de diversión, que
casi todo el mundo conoce, como los famosos clavelitos,
y otras tradicionales de la alegre tuna, a partir de la
medianoche, en una tradición que se remonta a la época
de los fenicios.
Llegado el 30 de abril, tal y como mandaba la tradición,
los mozos entonarán los conocidos 'mayos', coplillas,
cantos de amor a las jóvenes de la localidad, con las
que antiguamente se pretendía emparejar a los solteros,
para en algunos casos, llegar hasta el matrimonio, y
sucesivamente durante todas las noches de los sábados
del mes de mayo.
Hoy en
día es una tradición muy seguida por los vecinos de las
diferentes localidades donde se realiza, en los que se
canta a las mozas que salen a los balcones de sus casas,
aunque, lógicamente, ya no es un ritual de noviazgo y
matrimonio.
Tras
la tradicional serenata, bajo los balcones de las mozas,
es tradicional, el subir, a los domicilios de las
mismas, para reponer fuerzas, con un refrigerio, y así
se hizo en esta mágica noche, que pudimos compartir,
conjugada con la hospitalidad, y la armonía, que
agradecemos, de esta activa comisión, en una noche donde
esta bella y ancestral tradición, se revivió, en las
calles de Campanar y Benicalap.
Felicidades, y que sigáis tan activos.