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el "Capella
de les Roques"
que antiguamente lo representaba el Capellán de la Casa de la
Ciudad. Va montado en un caballo que porta una gualdrapa de
terciopelo negro con los escudos de la ciudad bordados en plata
y es el encargado de “convidar” al pueblo valenciano a la
Procesión. Debe su nombre al clérigo designado por los Jurados
de Valencia desde el siglo XVI, que vivía en la "Casa de les
Roques" y a quien el municipio
pagaba, entre otras misiones
encomendadas, por ocuparse durante todo el año del cuidado de la
vestimenta, ornamentos y demás objetos de la fiesta.


La Moma y els Momos.-
Representación de la Virtud y los Siete Pecados Capitales
(soberbia, avaricia, lujuria, envidia, gula, ira y pereza) que
en la danza significa la lucha, y al final el triunfo de aquella
sobre estos. La Virtud o La Moma, personaje central de la
danza figura como una mujer vestida de blanco y con la cara
totalmente tapada por un velo y un antifaz, también blanco;
llevando en la cabeza una corona dorada y flores blancas. Usa
guantes blancos y lleva en su mano derecha un abanico, mientras
que en la mano izquierda sostiene un cetro dorado rematado por
el escudo de la ciudad. Los Momos llevan una blusa de
terciopelo rojo y negro, pantalones amarillos y negros, medias
blancas y sandalias de esparto; cubriéndoles la cabeza un
pintoresco gorro que intenta representar a un dragón y llevan
antifaz negro; también llevan unos bastones. Se trata pues de
una danza didáctico religiosa de gran contenido simbólico y que
mejor cuadra dentro del entorno religioso de la Festividad del
Corpus Christi. La figura de la Moma, --que curiosamente
siempre representa un hombre-- es, junto con la del Cirialot,
la más conocida y representativa del Corpus valenciano.

Els Caballets o morets.-
Probablemente se inspira en las evoluciones y ornamentos
ecuestres realizados desde la Edad Media en conmemoraciones y
homenajes. Parece ser que el origen de este baile se remonta al
año 1615.
Esta danza la ejecutan ocho niños vestidos de moritos,
indumentaria evocadora de los turcos o árabes que figuran en el
séquito de los Reyes de Oriente con la significación de que
hasta los infieles hacen testimonio de su adoración al Santísimo
Sacramento. Cada uno de estos danzantes lleva un caballo de
cartón con faldones de tela que ocultan sus piernas, el cual da
nombre a este grupo. Este grupo marcha en dos hileras de cuatro
y siempre al mismo paso y danzan haciendo figuras diferentes
(ochos, círculos, cruces, etc).







Els Nanos.- Lo
componen seis personajes, agrupados en tres parejas de turcos,
moros y negros, que representan a Asia, África y América.
Esta danza nació en la segunda mitad del siglo XVII. Esta danza
está diferenciada en dos partes, la primera binaria, tranquila y
ceremonial y la segunda ternaria, mas animada que se denomina
fandanguet y que coinciden con la parte final de la Xàquera
Vella. Los nanos hacen sonar durante la danza unas grandes
castañuelas que tocan golpes sueltos. Fue recuperada esta danza
por J.M. Baselga y desde 1977 se interpreta con todo rigor
coreográfico.


Para dar
mayor brillantez y vistosidad a la Cabalgata, se han incluido
estos últimos años otras danzas tan históricas como las
anteriores. Son las de Vetes de Sueca, Guerrera de
Titaguas y Cintes de Titaguas. Así mismo se han
recuperado las danzas de
Els Llauradors
y
Els Turcs,
antaño patrocinadas por Gremios y sobre música del P. Baixauli

La Magrana.-
Tiene su
origen en las danzas de gitanos o gitanes. Los danzantes que van
vestidos de calabreses, representan en realidad a los judíos,
que al acabar la danza, cuando se abre la granada, rinden
acatamiento a la Eucaristía. La danza es una de las muchas
versiones de los bailes de cintas, de los que existen ejemplos
en diversas localidades valencianas, en la que los danzantes
trenzan y destrenzan las cintas de colores que llevan en sus
manos. Las cintas nacen de un palo, situado en el centro, encima
del cual se encuentra la magrana.

Els Arquets.-
Componen este
grupo ocho niñas vestidas de pastorcillas ejecutantes de la
danza también denominada Las Polonesas. La significación popular
de Els Arquets es en razón de arcos florales que se utilizan
para conseguir diversos efectos coreográficos en los diferentes
pasos del baile. La introducción de esta danza data del año 1846
cuando se produce una reorganización, otorgándose a las danzas
infantiles un mayor protagonismo y simboliza la alegría por la
participación de los labradores en la Festividad del Corpus.




Els Pastorets.-
La presencia de este grupo parece unida a la representación del
Misteri del Rei Herodes y sus danzantes, también en
número de ocho, ejecutan graciosamente este sencillo pero
bellísimo baile.















"Sant
Cristofol i els Peregrins"





Adán, Eva

Dios
Padre

la
Muerte.


el
"Misteri
del Rei Herodes",
llamado también del "Portalet o de la Degolla".
Los componentes del Misteri son los siguientes: el
Rey
Melchor, el Rey Gaspar, el Rey Baltasar,
tres pajes, el
Rey
Herodes, tres
Caballeros,
Mare de Deu de la Burreta,
San
José, el Angel, ocho
Didas,
doce
Segadoras, tres
Sabios,
tres
Sargentos de la Guardia
Herodiana, un Trompeta y un Alguacil. Cerrando este "Misteri",
y casi con una identidad propia, independiente ya del mismo, la
famosa "Degolla"
simboliza a la guardia de Herodes cumpliendo su misión de
“ejecutar” a los inocentes





















La famosa "Degolla"
simboliza a la guardia de Herodes cumpliendo su misión de
“ejecutar” a los inocentes.
Es, sin duda, el grupo más esperado y celebrado por los
espectadores de esta cabalgata, pues a su pintoresco aspecto
(antifaz negro, corona de "pampols", saco de arpillera a modo de
sayón y maquillaje de “guerra” a juego con los siniestros
adornos del anterior) se unen su armamento (un bastón o "carxot"
de plástico -antiguamente de pergamino- y macuto lleno de
caramelos) y su estimulante función: emprenderla a bastonazos
con la gente, mientras lanzan al aire las golosinas.
No es raro pues, que la participación de este grupo se haya
visto suprimida a través de los siglos en numerosas ocasiones,
bien por el “exceso de saña” con el que los sicarios cumplían su
trabajo, bien por la excesiva susceptibilidad de los públicos de
toda condición que en el recorrido se reunían.
En la actualidad, sin embargo, el paso de la "Degolla" cumple
perfectamente su misión festiva, implicando al publico asistente
y a los vecinos que no dudan en responder a las provocaciones de
los “ejecutores” con pozales de agua lanzados desde las
ventanas. La tonada de la Degolla está igualmente instrumentada
por "tabalets i dolçaines".



















Posteriormente y en un clima más sosegado
y respetuoso, cierran la Cabalgata
los
Timbaleros de la Ciudad,
los
Heraldos y la
Real
Senyera.



















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