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Hubo un tiempo en que las fallas eran un simple festejo
de barrio. Cuatro vecinos, de talante bromista y vena
satírica reunían los trastos viejos del veïnat, montaban
un par de ninots y con nocturnidad y alevosía plantaban
la falla. Gracias al entusiasmo fallero de la sociedad
valenciana, el festejo creció y se transformó
radicalmente. Se crearon distintas comisiones de vecinos
que centraron su labor en la organización de la fiesta y
contrataron con especialistas la construcción del
monumento. Así nacieron los artistas falleros.
Las fallas siguieron creciendo hasta convertirse en la
fiesta mayor de Valencia. Los artistas se organizaron
creando una asociación profesional y, años después, el
Gremio.
Las
primeras notas testimoniales de la existencia del Gremio
datan del año 1932, donde el periodista y dibujante,
José Soriano, en el primer número de la revista "Foc
Valencià" daba cuenta en el artículo Carta Abierta, de
la fundación de la Asociación de Artistas Falleros, de
sus objetivos y sus proyectos: “La Agrupación, con
el título de Asociación de Artistas Falleros, se fundó
en esta capital (Valencia) en noviembre de 1932, por
iniciativa de un grupo de artistas del círculo de Bellas
Artes, teniendo como objetivo: contribuir a la formación
de un bloque de artistas falleros, para la defensa mutua
de toda clase de intereses”
Regino Mas, junto a José Soriano y otros artistas como
Francisco Canet, Giménez Comanda, Rafael Raga, los
hermanos Roda y Modesto González, entre
otros, impulsaron esta iniciativa que fue valorada
positivamente desde su creación, auque fuera una
organización bastante espontánea.
El día
elegido para celebrar su fiesta es el 1 de mayo, donde
conmemoran la festividad de su patrón, San José
Artesano. Diversas son las actividades que se realizan
dentro del programa de actos de la festividad gremial,
destacando la misa a sus difuntos y la imposición de sus
prestigiosos ninots D'or.
Hagamos un poquito de historia,
de esta ciudad
La ciudad del Artista Fallero forma
un núcleo urbano, integrado en el distrito municipal de
Benicalap, que a dado lugar a un nuevo barrio de la ciudad
de Valencia. Su fisonomía está configurada por dos
espacios claramente diferenciados: el área industrial,
formada por las naves para la construcción de Fallas, y el
área residencial, que cuenta con escuela y comercios. Se
accede a ella desde la ciudad de valencia por el camino de
Burjasot y ahora por la prolongación de Juan XXIII, parte
trasera de las naves de los artistas, está separada del
resto de bloques residenciales por el parque de Benicalap.
Por otro lado, entre el área industrial y la zona de
hábitat se intercala el templo parroquial a San José
Artesano y la Casa Gremial con su museo. Las demás
fachadas del área industrial limitan con la huerta
De acuerdo con la filosofía que
inspiró su construcción, el callejero está dedicado a los
nombres legendarios y característicos de la historia
fallera como las calles de Amadeo Desfilis, Peris Celda,
Salvador Rubio, del Foc, de San José Artesano, del Ninot,
Salvador Cerveró, Carmelo Roda, Vicente Canet, Sánchez
Arjona, Carlos Cortina, Marquesa Paterna del Campo o las
plazas de Regino Más y de Luís Martí Alegre.
La idea de levantar la Ciudad Fallera
bullía en la mente de Regino Más desde los años cuarenta,
pero no
fue hasta 1945 cuando se constituyó el nuevo Gremio
Artesano de Artistas Falleros, apareciendo por primera
vez el apelativo de Gremio y agremiados; de nuevo el
incombustible Regino Mas, incitó a su creación,
promoviendo también el cosmos de la Ciudad del Artista
Fallero, así como la denominación de Artista Fallero a
"aquellos que merezcan garantías artísticamente o lleven
varios años haciendo fallas”. y
ya en 1953 se hizo constar en un acta gremial,
cristalizando poco a poco
en un ambicioso proyecto, que sería materializado a lo
largo de los años sesenta. Era la respuesta a la necesidad
imperiosa de disponer de locales adecuados para realizar
el trabajo, pero también al crecimiento experimentado por
la ciudad en la época del desarrollismo y en el marco de
la elaboración del plan sur, en un principio se le
denominó barriada de artistas falleros.En
julio de 1963, se constituyó la compañía ‘Ciudad del
Artista Fallero S. A.’, ante el notario Miguel Alcón
Orrico. Firmando Regino Mas Mari, José María Blasco
Fonfría, Antonio y José Soler Cuixeres y José Meliá
Vila. Para hacerla, llamamos a la familia de
constructores Fenollar de l´Alcúdia. Esta se disolvió en
1965, tras ponerse la primera piedra de la Ciudad, esto
es, una vez que se hizo realidad no había objeto
realmente de seguir adelante, al menos no como compañía
de promotores. Tras la constitución de la compañía,
también en 1963, el pleno municipal aprueba la
incorporación de lo que sería la Ciudad del Artista
Fallero al plan parcial número 24. Al arquitecto
encargado de los planos, Manuel Muñoz Monasterio, se le
unen unos arquitectos de Madrid, pero muy valencianos de
corazón, Carlos Sobrini, Emilio García de Castro y
Gonzalo González. Pidieron alrededor de 100.000 metros
cuadrados, de los que se consiguieron finalmente algo
más de 90.000, para completar el complejo.
Se
construyeron 1.200 viviendas, se cedieron 24.000 metros
cuadrados para naves a los artistas falleros para
construir sus monumentos, 10.000 metros cuadrados fueron
para bajos comerciales, un amplio local social para el
Gremio de Artistas Falleros, una iglesia y, en fin, todo
lo que conforma una nueva y bien dotada barriada. Fue un
éxito dentro y fuera de Valencia, impulsó notablemente
las Fallas. Los artistas servían ninots y monumentos a
Canarias, Baleares, Asturias y otras regiones españolas,
pero también a Portugal, Italia y Francia, entre otros
países. completar el complejo
La primera piedra se colocó
el día 17 de Marzo de 1965. En 1967-68 estaba concluido el
50% de las obras y habían salido 30 fallas de las naves.En
mayo de 1991 se inaugura el museo y ,posteriormente, la
Generalitat Valenciana, a través de la Consellería de
Industria, concedía 140 millones de pesetas para la
finalización de la obra.
En 1992 se culminan las obras de la casa Gremial.
Hoy día sigue siendo una
ciudad inacabada, su proyecto es mucho más amplio y
abarca la construcción de más naves en los terrenos
adyacentes, aunque estos han quedado a a merced de la
especulación urbanística, acondicionamiento y remodelación de la
ciudad fallera y la construcción
diversas escuelas.
La
mayoría de los datos han
sido sacados de “los escultores del
fuego” |