FOLKLORE
El ser humano, según
Maragall, “Sintió agitarse dentro de sí todo el misterio de la
vida y no
pudiendo contenerlo inmóvil ( porque la vida es movimiento),
quiso representarlo, humanizarlo, haciendo arte, e
instintivamente alzó la cabeza, abrió los brazos, movió los pies
y todo el cuerpo al compás del ritmo sentido dentro de sí, danzó
y cantó en palabras la alegría de aquella revelación primera y
fue entonces la música y la primera poesía, la primera estatua y
pintura el nacimiento de toda una forma artística”.
Tanto
las danzas como los bailes ( términos que no deben confundirse
), tiene su origen en el pueblo llano, unos y otros son
manifestaciones del sentimiento colectivo; pero antes de entrar
a describir cada una de las danzas debemos hacer mención de las
corrientes migratorias, económicas, culturales, etc...que
antiguamente ya existían.
Para
poder conocer mejor las evoluciones, transformaciones y
adaptaciones de cada uno de los ritmos que van naciendo y
cruzando la Comunidad Valenciana hasta llegar a la huerta
produciéndose intercambios humanos muy largos, en donde se
creaban lazos de unión y amistad, haciendo que se bailaran las
diferentes formas musicales de cada comarca o región,
transmitiéndolo así las nuevas tendencias que cada pueblo
adoptó.
SEGUIDILLES
Al final siglo
XVII, principios del XVIII, nos llegan del centro de la
península, una nueva tendencia musical, con ritmo exageradamente
rápido, contrastado con el decadente de las xáqueras.
Dentro de las
seguidillas vamos a encontrarnos formas muy diferenciadas
dependiendo de las diferentes comarcas de la Comunidad
Valenciana pero unas de las más importantes son las “Seguidilles
de Carlet”.
En Carlet las
seguidilles son de una peculiaridad y una personalidad bien
estimadas, allí se conocen también como “Les seguidilles del
Pomell”, adquieren ese nombre porque se bailaba el día de la
fiesta de los patrones de la localidad “Sant Bernat i les
Germanetes” y ala pareja que mejor bailaba las seguidillas se le
daba un premio “un ramo de flores” de ahí que reciban este
nombre tan peculiar.

FANDANGOS
Nacido en
Andalucía, pronto llegará la revolucionaria tendencia del
fandango y sus variaciones: Malagueñas, Granadinas, parrandes,
afandangades, etc...
Esta
tendencia musical, se diferencia de las seguidilles en que se
interpreta toda de una pieza y que da más libertad para el
movimiento, el lucimiento, etc...dando la oportunidad para poder
expresar en movimientos la gracia de cada uno de sus bailadores,
( es así donde los valencianos pueden demostrar su carácter
barroco).
Los
fandangos son la consecuencia de esas corrientes migratorias y
por eso podemos comprobar que existen grandes diferencias entre
los fandangos del interior que nos evocan a Andalucía o
Castilla, mientras que cuanto más nos acercamos al mar, tendrán
un carácter más barroco, elegante y vistoso motivado por la
incorporación del Bolero.
En el
Fandango d´atres (Xàtiva), nos encontramos con la peculiaridad
de que el bailador da juego en el baile a dos bailadoras.
Los
Fandangos de Cortes de Pallá, de cofrentes y de Ayora, se cantan
en castellano porque su lengua, cultura y folklore son
castellanos.
BOLEROS
La aparición del
Bolero, supuso una gran revolución en el mundo musical, y en
especial en la parte popular y folklórica, ya que significó el
comienzo de la codificación en las danzas y bailes populares
dentro de una lógica de movimientos académicos en contraposición
de la total anarquía y complicidad de las danzas existentes.
Su origen sigue
siendo inconcreto, pero no cabe duda que maestros traídos
expresamente de París y Madrid, crearon una escuela en Xàtiva y
Alcira respectivamente y que fue creado con el único ánimo del
divertimento de las altas clases sociales en una imitación a la
corte, para el lucimiento personal delante de sus amistades.
El Bolero es de
carácter noble y majestuoso, como hemos indicado pues hace
pensar en un baile cortesano y propio de gentes refinadas.
La indumentaria con que siempre se ha bailado estos bailes de
salón es la mejor y más cuidadosa del siglo XVIII, y cuando se
populariza el Bolero, adquiere en alguno de ellos un aire más
vivo y más festivo, como el caso de los boleros de Albal, Carlet,
Tabernes..
JOTAS

La jota como
tal, es uno de los ritmos más extendidos y populares de nuestras
comarcas valencianas y de las que han llegado a nuestros días.
Su ritmo es
ternario (o sea de tres tiempos), en algunas de ellas, más lento
como es el ritmo de las jotas valencianas.
El profesor
Climent Barberá nos lo define de la siguiente manera: “ El
origen de la jota es muy incierto y son muchas las hipótesis
formuladas al respecto. Hay coplas; dice que le hacen derivar de
muy distintos lugares y no faltan las que radican Valencia.
Otros autores
estudiosos del tema y a ellos se añade también el se añade
también D. José Ruíz de Lihorg, Barón de Alcahalí, nos indican
que la jota nace en tierras valencianas.

La Jota redona,
variante de l´ú i el dotze, al ajustarla al baile, adquiere un
ritmo muy vivo y alegre. Es nombrada así por la disposición de
las parejas en dos circuitos, las chicas en el de fuera y los
chicos en el de dentro. Tiene las pasadas propias de las danzas
del pueblo de Carlet, de donde fue recogida.
La Jota de
Banyeres pertenece a Alicante y desde allí nos cuentan que era
la tradición y sigue siendo en el termino de ella, la visita de
la Virgen a las masías o casas de campo, la imagen conocida por
el nombre de la “Pastora”. Ello daba lugar a que los masoveros (
el que vive en las masías ) más cercanas, se reunieran en la
casa visitada, para ofrecer sus plegarias a la “Señora”.
La reunión daba
lugar a que el dueño de la casa o masía ofreciese a sus
invitados un pequeño refrigerio compuesto por “vino, altramuces
y torrat”. Así la animación empezaba a crecer y comenzaran a
bailar esta alegre Jota.

CANT
D´ESTILL
El Cant
d´estill hoy tiene tres formas fundamentales, la de “l´u”, la de
“l´u i el dos” y la de “l´u i el dotze”.Una forma de cant
d´estill es la “Riberenca”.
Lo más
interesante que podemos decir de estas formas de “Cant”, es que
la gente de “L´horta del Camp del Túria” y de otras comarcas que
han oído cantar así toda la vida, experimentan una gran emoción
cada vez que la garganta de un cantador lanza al aire la primera
frase.
Se dispara la
rondalla, comienza viento a introducir la melodía que anuncia
que “Estill” va a cantarse; inmediatamente las cuerdas se
adhieren para acompañar rítmicamente al viento.Mientras tanto,
el cantador pone atención al “versador”, que va recitándole al
oído las frases que habrá de cantar a continuación. El viento
deja paso al cantador que entra vigorosamente con una fuerza que
electriza al público.
El texto que
se canta ha de ser improvisado en el momento y para la ocasión,
tal es el papel del versador, y no solo el texto es improvisado
sino que las variaciones melódicas dentro del tono también son
creadas en el momento por el cantador.
Sin ninguna
duda, el “Cant d´estill”, es una de las joyas más valiosas que
en el ámbito musical ha tenido y tiene la Comunidad Valenciana.

LES ALBADES
Varios títulos hubieran
podido campear al frente del presente capítulo. Uno de ellos es
el de alboradas, puesto que estamos escribiendo en lengua
castellana.
Otro hubiera podido ser el de
albadas, puesto que es el que más se usa por la gente del pueblo
cuando designa la música y coplas que al aire libre y al
amanecer ( que es lo ortodoxo ), se ejecutan para festejar a una
persona, especialmente femenina y soltera.
El admirado compositor
Salvador Giner tituló “Una nit d´albaes”, a una de sus más
apreciados poemas sinfónicos que por otra parte ha calado
profundamente en el alma de todos los valencianos.
Hace ya más de
un siglo, un escritor explicó de esta manera lo que son les
albaes:

“Cuando la noche ha mediado su carrera y todo el pueblo se
ha retirado a descansar deseando que llegue el día para
continuar la fiesta, aquellos solteros a quienes el pérfido
cupido ha herido con sus invisibles flechas, pretende dar un
desahogo a sus eróticas pasiones, manifestando el amor que tiene
a sus sílfides, con una serenata que llaman “albaes”.
LA XÁQUERA
Vicente
Boix nos describe la xáquera, como un baile antiquísimo,
acompañado de tabal i dolçaina, elegante, grave, silenciosos, de
poco movimiento y con la circunstancia notable de que la pareja
que formaba “El cap de la dançá”, debía de estar formada por una
mujer casada, y no podía hablar ni reir delante de su
acompañante, ni estaba bien visto que las jóvenes pusieran su
mirada en el hombre.
Estas fiestas
solían organizarse en la “Plaza Mayor”, delante de la Iglesia y
presididas por el cura y el alcalde.
También
daremos al versión que nos ofrece el Barón de Alcahalí al
estudiar la “Xáquera vella”:
“Es tal la danza de una corte tan
sombrío y elegante que en nada difiere de las celebraciones
pavanas que se celebraban en la corte de Luis XIV y Luis XV en
Francia”
Seguidamente el Barón, le daba una
significación nupcial. Una condición indispensable era que
figuraran como “Cap de Dançá los novios y como segunda pareja el
padrino y la madrina.